"Treinta años de 'Salta conmigo': el programa de ocio inclusivo de Fuenlabrada amplía su oferta para personas con discapacidad" Más de 200 jóvenes y adultos con discapacidad intelectual se benefician este año del programa municipal 'Salta conmigo', que celebra tres décadas promoviendo el ocio inclusivo en la región. Con un incremento del 14% en las plazas disponibles, el Gobierno autonómico destina 223.000 euros a actividades variadas que fomentan la autonomía y el disfrute del tiempo libre, al tiempo que ofrecen apoyo integral a las familias.
Más de 200 personas con discapacidad intelectual se benefician del programa
Este año, el programa municipal de ocio inclusivo “Salta conmigo” ha aumentado su capacidad en más de un 14%, ofreciendo un total de 224 plazas. Dirigido a personas de entre 14 y 55 años, este servicio gratuito busca promover actividades recreativas que favorezcan la integración y el disfrute del tiempo libre.
Desde su creación hace tres décadas por el Ayuntamiento de Fuenlabrada, “Salta conmigo” ha sido pionero en España. Con un presupuesto de 223.000 euros, ofrece una variedad de actividades adaptadas a los gustos y edades de los participantes, quienes también tienen la oportunidad de proponer sus propias iniciativas.
Entre las novedades de este año destaca la implementación del Punto de Información y Acompañamiento, diseñado para ofrecer un apoyo integral a las familias con personas con diversidad funcional. Este espacio busca facilitar recursos y orientación a los cuidadores, quienes desempeñan un papel fundamental en la vida diaria de los participantes.
Los talleres incluyen actividades como cocina y manualidades, así como salidas a museos, teatros, conciertos y otros lugares recreativos. También se organizan encuentros al aire libre en parques, piscinas y eventos locales, además de viajes a la playa. La celebración anual en La Pollina es otro punto culminante que reúne a participantes y sus familias.
Raúl Hernández, concejal de Bienestar Social, subraya que el objetivo principal es fomentar la autonomía de los participantes y garantizar su derecho al ocio: “Su participación no solo les beneficia a ellos, sino que también proporciona un respiro necesario para sus familias”, concluye.